Buenas a tod@s, estaba valorando ponerme en contacto de forma privada con el equipo de soporte, pero he considerado que era mucho mejor abrir un debate aquí para poder comprobar si esto es solo cosa nuestra, o si os está pasando también.
Como miembros de la plataforma durante más de 4 años, hemos podido ver que cada vez la calidad de nuestros invitados ha ido decreciendo hasta superar el umbral de la inconformidad. En nuestros primeros años, apreciábamos muchísimo ese respeto mútuo que había entre los miembros, algo que nos hacía comunidad. Para nosotros, la oportunidad que se nos brindaba de poder alojarnos en la casa de otro miembro era un gesto que celebrábamos con gran aprecio y humildad. Además es muy frecuente que en nuestros intercambios, como un detalle nuestro, hacemos entrega de un detalle de nuestra región (aceite de oliva, chocolate, figuras artesanales, etc.)
En nuestros primeros dos años el sentimiento de pertenencia era mutuo, nosotros entregábamos cariño y la comunidad respondía con cariño. Excepto algunas excepciones, como siempre pasa. Sin embargo, lamentamos que en los últimos dos años la experiencia se ha ido volviendo justo lo contrario, y en estos momentos la tendencia es bastante negativa, rozando lo tóxico.
Voy a describir a continuación una serie de situaciones que os podrían resonar:
- Hemos visto aumentar considerablemente el número de invitados que tienen una imagen de la plataforma como una alternativa muy económica para no tener que pagar alojamiento, y esto se ve reflejado en su forma de actuar, llegando a usar términos como incluso “pagar” con GP.
- Algunos que llegan a conseguir pasar por nuestro filtro, y eso que no lo ponemos fácil pues desde nuestro primer intercambio siempre hemos solicitado una videollamada antes de finalizar, cosa que no es tan común, tienen la visión de que lo que han reservado es un Airbnb y nosotros, como anfitriones, debemos pasar por unos estándares de calidad de cinco estrellas como si de un cliente se tratase.
- Todo esto sumándole que no existe un respeto por seguir las normas de nuestra vivienda, en muchos casos ni siquiera habiéndolas leído (de esto nos damos cuenta porque tenemos un “easter egg”), y algunos de aquellos que pasan por el filtro, una vez en el apartamento, nos obligan a adoptar una posición incómoda al tener detrás repetiendo cosas que deberían haber quedado claras, con un poco de consideración. Y lo que es más importante, generando un ambiente de tensión, porque siendo sinceros, a nadie le gusta que le vayan por detrás cuando uno está en modo vacaciones.
- Así mismo el tiempo ingente que invertíamos en atender a nuestras solicitudes entrantes con un mínimo de aprecio se ha desvanecido, pues nos hemos cansado de los mensajes genéricos de copia y pega, así como también las muchas solicitudes que nos llegan solicitando cosas que dejamos claras en nuestra descripción, pero que, evidentemente, no se han leído.
- En algunos casos, hemos tenido invitados que, buscando cualquier excusa justo antes del intercambio, pretenden ponernos en una situación complicada, con el objetivo de poder hacer uso de las garantías de HomeExchange y quizás así poder pasar unas buenas vacaciones en un hotel de 105€ la noche en vez de en nuestro “humilde” piso.
85 intercambios dan para muchas historias, pese a todo esto hemos aún así conseguido mantener un buen perfil de valoraciones, aunque lamentablemente en muchos casos recientes, gestionados desde la más pura hipocresía.
Después de manifestar estos hechos, mi reflexión personal es que la plataforma, al tratarse de una empresa con ánimo de lucro, gestionada por Tukazza! SAS, por muy B CORP que sea, ha aumentado considerablemente sus esfuerzos en hacer crecer la comunidad de usuarios de pago y poder así también aumentar sus beneficios a ojos de accionistas, con ello sacrificando la calidad. Una estrategia de manual.
Lo que me molesta más a nivel personal, es que los activos de la plataforma somos nosotros, los miembros, y nuestros apartamentos. La plataforma “se inventa” los puntos cuando te registras, para que puedas, como mínimo, realizar tu primer viaje a un coste muy inferior que si tuvieras que pagar alojamiento.
Hay muchas maneras de solucionar esto, una de ellas es poner más barreras de entrada, siendo una de ellas un requisito imprescindible haber sido anfitrión antes de poder realizar tu primer intercambio como invitado. Este gesto tan sencillo permitiría un mayor control de calidad, aunque sin embargo, limitaría dramáticamente también los ingresos, por lo que no interesa.
Abro este debate para que también tengáis la oportunidad de poder expresar vuestras opiniones al respecto, así como vuestras posibles soluciones. Valoro mucho la comunidad que me ha permitido explorar el mundo como nunca antes lo había hecho, y velo por la continuidad desde unos estándares de calidad que están empezando a flojear a favor de unos intereses económicos, lo que en el caso de muchas plataformas de comunidad de usuarios, supone el principio del fin.