Nuestra experiencia por Chile y Argentina con HE

Hemos estado viajando durante un mes por Chile y Argentina y, aunque todavía hay muy pocas casas en comparación con Europa o Norteamérica, tuvimos la suerte de poder ir encontrando alojamiento en la mayor parte de nuestro recorrido porque aún no era temporada turística alta, alojándonos unos cuantos días en cada localidad de nuestra ruta.

Lo que nos llamó la atención es que, excepto en dos ocasiones, todos los alojamientos que nos ofrecieron eran apartamentos, tiny houses o habitaciones destinadas al turismo, que nos cedieron porque aún no estaban en temporada alta, como una forma de obtener una renta adicional de esos espacios. Este hecho nos lo explicaron abiertamente varias familias.

Solo en Santiago de Chile y en El Chaltén pudimos alojarnos en las casas de nuestros anfitriones e interactuar con ellos, cambiar impresiones, aprovechar sus consejos y compartir experiencias. Aquello enriqueció enormemente nuestro viaje y es lo que buscamos al viajar intercambiando casas. Pero en las otras localidades nuestros anfitriones nos trataron básicamente como a clientes de sus Airbnb o de sus hostales. No había obsequios de bienvenida, ni guías de funcionamiento, ni interacción alguna después de nuestra llegada. Sus respuestas a nuestros mensajes eran breves y puramente funcionales. En muchos casos ni siquiera llegábamos a conocerlos en persona.

Creo que HomeExchange debería hacer un esfuerzo en los mercados emergentes —donde no existe una cultura de intercambio de casas— para transmitir claramente la diferencia entre hospedar a viajeros de pago y recibir a usuarios de HE. A partir de nuestra experiencia, vemos que esa diferencia no está nada clara.

Por otra parte, estos alojamientos suelen formar parte de complejos de varias tiny houses o son habitaciones en hostales, por lo que cuentan con equipamientos que les suman puntos pero que no son de uso privado, como sí lo serían en una vivienda particular. Considero que HE debería contemplar una rebaja en los GuestPoints cuando el jardín, la piscina o los espacios comunes deben compartirse con otros usuarios. Lo mismo podría aplicarse a cocinas, baños, etc.

Además, al tratarse de alojamientos de alquiler, las cocinas tienen lo mínimo indispensable para preparar comida: poco menaje, apenas productos básicos como aceite, vinagre o especias, y frecuentemente ollas y sartenes de mala calidad, quemadas o con el teflón rallado. Tampoco suele haber ropa del hogar más allá de las sábanas y alguna toalla, ni gel de baño o champú, ni apenas productos de limpieza, solo un mísero rollo de papel higiénico. Todo ello da la sensación de que no se recibe al huésped como a un amigo, sino que se busca hacer la mínima inversión posible para obtener el máximo retorno en GuestPoints.

He oído que algo similar ocurre en el Sudeste Asiático. Animo, por tanto, a HomeExchange a dedicar mayores esfuerzos en los mercados emergentes a concienciar sobre lo que implica realmente un intercambio de casas, así como a buscar mecanismos para evitar que estas situaciones se repitan. Tal vez podrían ofrecer listas de lo que se considera indispensable en una cocina o un baño, o explicar de manera más clara las diferencias entre recibir a un cliente y acoger a un usuario de HE, entre otras medidas.

Os añado algunas fotos, para que disfrutéis de algunos de los paisajes de nuestro recorrido por Argentina y Chile :wink:

Bariloche

Torres del Paine, circuito W: glaciar Grey

Glaciar Perito Moreno, en El Calafate

Puerto Varas: excursión al volcan Osorno

paisaje típico de la isla de Chiloé

Atardecer en Puerto Madryn

Pingüinera de cabo Vírgenes

Bariloche: vistas desde el Cerro Campanario

El Chaltén: laguna Torre, una excursión preciosa! Recomiendo pasar varios días en El Chaltén!!!

El Chaltén, encantados con la Tiny House que intercambia Manu (una de las pocas primeras residencias que encontramos en Argentina: lugar super agradable con un anfitrión encantador)

Qué maravilla un mes de viaje jeje. Muchas gracias por compartir tu experiencia e impresiones. Y por las sugerencias de mejora, claro.

Yo de momento solo puedo viajar por España y evito todo lo posible el tipo de intercambio que comentas, los “Airbnb gratis”. Es todo lo contrario a la experiencia que yo quiero vivir y más, cuando yo comparto mi vivienda principal.

Sé que mis opciones se reducen mucho, pero prefiero hacer menos intercambios pero de calidad.

A ver si HE se pone las pilas con ciertos temas ya recurrentes en el foro, aunque lo dudo, el :heavy_dollar_sign:es el :heavy_dollar_sign:.

Por otro lado, me encantaría que estos “Airbnb gratis” tuvieran una insignia que los distinguiera, para que así fuera más fácil evitarlos.

El problema es que no siempre resulta fácil identificar estos casos, porque en HE también hay, sobre todo en Europa, segundas residencias cuidadas y gestionadas con auténtico espíritu de intercambio. Algunas familias utilizan su segunda vivienda sólo con amigos y familiares, y otras la combinan con alquiler turístico, pero aun así cumplen todos los criterios que pediríamos a una primera residencia y sus propietarios entienden perfectamente la diferencia entre un cliente y un viajero de HE.

Nosotros mismos tenemos un estudio que prestamos a familiares y amigos y, aun siendo una segunda residencia, está tan bien equipado como nuestra casa. Cuando lo intercambiamos, no distinguimos entre ofrecer el estudio o nuestra vivienda principal: el cuidado y la atención hacia nuestros huéspedes es siempre el mismo.

Por desgracia, en esos dos países nuestra experiencia no ha sido en general así. Creo que coinciden dos factores: por un lado, una cuestión cultural —pocas familias abren su primera residencia en la Patagonia— y, por otro, que las campañas recientes de HE quizá no explican lo suficiente el modelo. Se insiste demasiado en “viajar gratis” en lugar de poner el acento en los valores reales del intercambio: sostenibilidad, equidad, ayuda mutua…

Por eso valoro tanto el Home Exchange Day, una iniciativa excelente para atraer a nuevos viajeros que comprendan esta filosofía gracias a la experiencia directa con anfitriones comprometidos. Aun así, creo que sería importante seleccionar mejor a quienes pueden ejercer de anfitriones en el Home Exchange Day: no basta con haber hecho un único intercambio si la persona ofrece solo su residencia secundaria,pues puede hacerlo con mentalidad de alojamiento turístico.

Sin ánimo de polemizar, pienso que en el Home Exchange Day deberían participar únicamente anfitriones que ofrezcan su primera residencia, y mejor aún si ya han realizado intercambios recíprocos,para garantizar la buena trasmisión de los valores subyacentes al intercambio de casas..

Me gusta mucho las cosas que sueles comentar y proponer pero sigo discrepando con las segundas residencias. El 99,999999% de las veces solo por las fotos, sin leer absolutamente nada del perfil se sabe cuando es segunda residencia y cuándo principal.

Los que tenéis segundas residencia insistís en que no hay diferencia, vaya si la hay, no solo a nivel fotos. Y lo sabes bien si ya te has alojado en primeras y en segundas.

Sinceramente, y tú tienes muchísima más experiencia que yo, no creo que HE vaya a mejor sino todo lo contrario (para quienes compartimos nuestro hogar).

Un saludo y muchas gracias por tus aportaciones tan interesantes.

Gracias por tus comentario. Las segundas residencias, siempre que estén cuidadas y bien equpadas, añaden no sólo más casas a HE sino sobretodo casas en lugares de montaña o playa en los que disfrutar de la naturaleza, el esquí, hacer excursiones, etc. Por eso me parecen una buena opción, siempre que HE se esfuerce más en concienciar a sus propietarios de que las segundas residencias, cuando se dedican a HE, han de tener un mínimo de equipamiento básico como el de las primeras residencias.

Te animo a probar intercambios en segundas residencias que no sean dedicadas al alquiler turístico, en general están bien equipadas. Hay muchos países de Europa donde todavía es tradición tener una segunda residencia vacacional, aquí en Cataluña se está perdiendo por el alto coste de la vida, pero aún quedan.

Donde hay más problema es en las turísticas, estoy en eso totalmente de acuerdo contigo, pero por experiencia propia sé que también hay personas en HE que tienen residencias secundarias dedicadas tanto a su ocio personal como al alquiler turístico y cuando te las ofrecen en HE se preocupan de equiparlas: poner ropa de hogar (manteles, trapos de cocina, etc) sartenes en buen estado, te prestan juguetes o bicis si vas con niños y se preocupan por ti y te sugieren qué hacer y cuales son sus restaurantes BBB, entre otras cosas. En esos casos, suelen tener un trastero donde guardan sus objetos más personales y de mayor calidad cuando alquilan la casa y los retornan a ella cuando la intercambian. Por ejemplo, este invierno regresaré a un apartamento en los Alpes que la familia lo dedica tanto a su ocio personal como al alquiler turístico, donde hacen exactamente lo que te acabo de contar. :grinning_face: Cierto, son pocas, pero haberlas, haylas.

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Ya he estado en segundas residencias sin uso turístico y se notaba muchísimo que era segunda residencia jeje.

No por falta de equipamiento, tenía absolutamente de todo, pero les faltaba el caliu que tiene una primera, el toque personal. No tengo ninguna duda de que en su casa, donde viven, no tienen esas sabanas ni esos platos jajaja. Normal, eh. Lo entiendo (aunque yo no lo haría. En mi piso he comprado para las invitadas las toallas y sábanas que uso para mí, por ejemplo).

Sé que en Europa está mucho más normalizado compartir la primera vivienda, en España todavía hay muchas reticencias. Por ejemplo, en Galicia o costa de Andalucia (sin ser capital de provincia) apenas hay.

Y sigo creyendo que uno de los grandes fallos de HE es puntuar igual una primera residencia que una segunda. Una primera debería puntuar más. Ni caso me hacen claro (con esto y con casi todo lo que no sea hacer caja para la web).

En fin…