Hola buenas tardes
Escribo porque me gustaría compartir una reflexión con vosotros, la gente de Home Exchange
Me llamo Aurora y soy una usuaria bastante activa de la aplicación. De hecho, en el año y medio que la tengo, vamos ya por nuestro intercambio número 40. Lo digo porque ya tenemos una cierta experiencia en el intercambio de casas.
El motivo de mi reflexión tiene que ver con la última de mis búsquedas de alojamiento, en esta ocasión en Cartagena de Indias. He necesitado varias semanas para poder cerrar un intercambio porque me he encontrado varios escollos:
El primero, es la gran cantidad de perfiles de casas “fantasma”. Me voy dando cuenta de que no todos los puntos grises son casas registradas en la aplicación. Muchas de ellas no tienen ningún intercambio registrado, a pesar de llevar en la app varios años. No entiendo por qué están en la aplicación pues lo que producen es confusión. Cuando haces una búsqueda, aunque algunas casas te salgan en gris (es decir, no disponibles), en ocasiones, al contactar con las familias, sí te aceptan el intercambio (quizás no recordaron actualizar su calendario). En el caso de Cartagena muchas de las casas en gris que contacté (he contactado a más de 50) tienen un perfil vacío, sin intercambios, sin disponibilidad en el calendario… ¿Por qué están en la aplicación? ¿Habría alguna posibilidad de que su puntito sea de otro color? Es decir, si se trata de personas que solo están “de visita” en la aplicación pero que no se han registrado y, por lo tanto, no pueden intercambiar, ¿podrían marcarse de alguna otra manera para que las podamos identificar? Sinceramente, me preocupa que haya tantos “mirones”, desconocemos sus intenciones… Cuando contacto, cuento cosas personales intentando conectar con mis posibles futuros anfitriones. Me desagrada hacerlo con personas que no forman parte de esta comunidad, sin saber que no están registradas y que, en consecuencia, no podrá haber un intercambio entre nosotros. No solo es una perdida de tiempo, sino que estoy compartiendo información personal (por ejemplo, que en ciertas fechas estaré de viaje y, por tanto, fuera de mi casa), que realmente no sé con quien comparto, no hay ningún control sobre esta gente, quienes son, qué hacen en la app…
Otra cosa que vengo observando es que me da la sensación de que muchas casas que se publican en la app de Home Exchange son realmente un “escaparate” para otras aplicaciones, en especial para Airbnb. Muchas familias me han respondido a la solicitud diciendo que no me aceptan el intercambio porque, en las fechas de mi solicitud, esperan poder alquilar la casa mediante Airbnb. Varias de las familias, de hecho, me han ofrecido la vivienda, pero si se la contrato por Airbnb. Lo que quiero decir es que quizás sería conveniente que Home Exchange verificara mejor los perfiles de la gente que se acerca a esta aplicación. A mi me encanta el intercambio de casas como concepto, yo te dejo lo mío y tu me dejas lo tuyo, con naturalidad y generosidad. Es economía circular. Pero cada vez más estoy viendo que se está perdiendo la filosofía de los intercambios y que mucha gente acude a esta app para promocionar sus casas que tienen en Airbnb, o para sacar rendimiento económico (casi no hay casas ya en las que no se pida tasa de limpieza, algunas tasas tremendamente elevadas como nuestra última vivienda en Estocolmo, 170 euros, o la que finalmente tendré en Cartagena, 140 dólares por 2 noches). Algunas tasas casi alcanzan el precio de una noche de hotel… :-S ¿No se podría buscar la manera de que las familias que están en esta aplicación realmente busquen intercambios y no sacar rendimiento a su vivienda?
Finalmente comentar que, un poco en parte a la misma razón de sacar máxima rentabilidad a la vivienda, en ocasiones te exigen cerrar el intercambio con más noches de las que necesitas, para que les transfieras más puntos. Por ejemplo, en las viviendas de Sudamérica ya me ha ocurrido que, en una de ellas, me exigen reservar la noche anterior porque voy a llegar a la casa antes de las 12 de la mañana. Como la vivienda también actúa como Airbnb me han dicho que, si quiero entrar a las 10am, tengo que reservar la noche anterior también. Y he tenido que hacerlo porque no encontraba otra vivienda de intercambio en esa ciudad. Igualmente, en el intercambio que haré en Cartagena, tras varias semanas buscando finalmente he podido cerrar un intercambio pero por 4 noches, cuando yo realmente estaré 2. Y, consecuentemente, deberé pagar la tasa de limpieza de cada una de las 4 noches, aunque realmente estaremos solo 2 días. Y esta es la única casa de las más de 50 a las que he preguntado, que me ha acogido en este intercambio. El 90% restantes, o ni contestan (porque sus casas no están registradas), o te dicen que la tienen en Airbnb y que, si la quiero, que vaya por aquella aplicación y la pague :-S
En fin, que mis reflexiones son para compartir con vosotros cómo esta app se está “profesionalizando” cada vez más, cómo la sombra de Airbnb flota alargada sobre Home Exchange, especialmente en Sudámerica donde no hay regulación sobre los alquileres vacacionales, y sobre cómo las familias que no comparten la filosofía del intercambio de casas están utilizando la app con ánimo de lucro.
Considero una auténtica lástima que se esté desvirtuando así un concepto tan interesante y altruista como es el intercambio de casas, del que soy muy fan.
Gracias por escucharme y por considerar mis opiniones.
Saludos, Aurora